Cariño, yo soy tú

Cariño, yo soy tú

Cariño, yo soy tú

1.5 Stars

Summary

Dos parejas de amigos casados que se conocen de hace años. Una infidelidad. Una pareja que se promete una última noche antes de volver con sus respectivas parejas. Un intercambio de cuerpos. Malentendidos y desorden para poder poner orden a sus vidas.

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El intercambio de cuerpos es ya un género cinematográfico en si mismo. En los últimos años hemos asistido a varios ejercicios que convierten en literal el dicho de ponerse en el lugar del otro ("Este cuerpo no es el mío", "Ponte en mi lugar", "El intercambio").

El más reciente nos llega desde Francia en forma de comedia de enredo a la francesa con una fórmula que llevan repitiendo desde los años noventa. De hecho, si no fuera por los teléfonos móviles de última generación podríamos pensar que esta película llevaba veinte años en un cajón y que la han sacado a raíz del éxito de "Your name" (Makoto Shinkai, 2016). Aunque no podría parecérsele menos, mientras que aquella era una profunda historia sentimental sobre la complejidad de las almas, esta es una historia más sobre equívocos y tópicos de género.

El recurso de intercambio de cuerpos es más propio de la comedia ya que además de generar situaciones estrafalarias, se utiliza para que dos personajes antagónicos puedan entender por lo que pasa el otro de una manera ilustrativa y amable. En este caso tenemos a Pénélope (Louise Bourgoin) y Pierre (Stéphane de Groodt), dos amantes que están engañando a sus parejas y que además son del mismo grupo de amigos. Ella ha decidido que es el momento de ser madre, y como no lo puede hacer de manera natural deben recurrir a la adopción, por lo que debe casarse con su pareja para poder tener la vida estable que se espera cuando vas a tener un hijo. Pierre por su parte es un cincuentón en crisis de mediana edad que se piensa que todavía puede echar una última canita al aire y volver a casa con su mujer como si nada.

En la que debe ser su última noche de pasión sus cuerpos se funden en uno solo y además se instalan en el del otro. Se despiertan a la mañana siguiente con sus cuerpos intercambiados y la obligación de vivir la vida del otro. La noche anterior ella le dijo a él: "si pasaras por lo que yo estoy pasando entenderías que no tengo otra opción", a lo que él responde muy comprensivamente: "afortunadamente no soy tú". Bueno, con este nivel de diálogos pronto perdemos la esperanza de que la película aproveche la oportunidad que se le pone en bandeja de ilustrar los escollos cotidianos que tiene que pasar la mujer día a día y los micromachismos a los que nos afrontamos día a día.

Esta película está escrita por hombres y dirigida por hombres, así que en todo momento asistimos al intercambio de cuerpos desde el punto de vista masculino: lo que sentiría un hombre al tener pechos, lo que sentiría un hombre con la regla (que no podría soportar el dolor y se daría de baja, el único punto acertado de todo el tema), la manera en que vestiría un hombre si fuera mujer... etc. Los demás equívocos tienen que ver con los aspectos prácticos de vivir la vida de otra persona, de no conocer los recovecos de tu casa o el nombre de tu secretaria, pero poco más.

Ni siquiera se indaga en la relación que une a los dos protagonistas ni se aprovecha la situación para afianzar su romance, pese a que el final os lo podéis imaginar. Por supuesto las bromas sobre los equívocos sexuales son continuas, besos furtivos, confesiones que no vienen a cuento, bodas interrumpidas... Un humor lleno de tópicos anticuados que huelen a rancio y sobre todo a repetitivo, además de resolver la historia de la manera más conservadora y dando una dudosa visión de la adopción. De verdad, quien me vuelva a criticar el cine español y en particular nuestra comedia le enseñaré un par de estas películas. El cine español ha sabido evolucionar muy bien desde los noventa. Hemos sabido madurar al destape y llegar al siglo XXI adelantando a otros países por la derecha.

Definitivamente el humor francés debería abrir las ventanas y airearse, asomarse a la calle o al resto del mundo y probar a salirse de la fórmula para encontrar nuevas maneras de hacer reír, lo consiguió con "Intocable" (Olivier Nakache, Éric Toledano, 2012) , una película que no dejaba de ser clásica pero que derrochaba carisma y frescura. Esperemos más del país creador del cine. Aunque mientras siga reventando taquillas y haciendo reír a la misma gente de siempre, dudo que la fórmula se actualice. Así que para ellos exclusivamente puede recomendarse esta película.

 
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.