Broadchurch 3×05: Episode 5

Broadchurch 3x05: Episode 5

Broadchurch 3x05: Episode 5

Series: Broadchurch

4.5 Stars

Summary

La revelación de que Trish puede que no fuera la primera víctima del violador hace saltar las alarmas y Alec y Miller lo tienen aún más difícil para encontrar al culpable, y más cuando no paran de mentirles una y otra vez.

Coder Credit

“Broadchurch” sigue en su particular misión de no dejarnos siquiera elucubrar quién puede ser el culpable. Bueno, elucubrar podemos, pero por mucho que pensemos y añadamos datos y razones por las que uno u otro puede ser el correcto, no hay nada concluyente y todo lo que hacen y dicen es sospechoso.

¡Bienvenidos a Broadchurch! Ese pueblo en el que por cada investigación que empieza, se descubren secretos que mejor hubieran estado guardados, a salvo y sin romper amistades de años. Esta semana ha dolido en especial la escena en la que sale a la luz la “relación” entre Trish y Jim. ¿La parte buena? Es la propia Trish la que se lo cuenta a Cath, pese a una amenaza bastante inquietante por parte de Jim a Trish, que no quiere que le cuente nada a su mujer por motivos evidentes.

No había visto nunca una discusión tan calmada y tan hiriente a la vez. Trish intenta disculparse una y otra vez, pero Cath no quiere oír ni un “lo siento” más. Poco a poco es Cath la que se va desquitando con Trish, y lo peor de todo es enterarse de que Cath sabía que Jim la engañaba desde hacía tiempo con varias mujeres y que Trish lo sabía. ¿Cómo puede alguien acostarse con el marido de su amiga, sabiendo que la amiga sabe que su marido la engaña regularmente?

Esta es la cara que se te queda cuando tu amiga confiesa haberse acostado con tu marido :/

Si la imagen de Trish no queda demasiado bien tras esta revelación, la de Cath tampoco es que se mantenga impoluta: al final de la discusión no puede evitar preguntarle a su antigua amiga cómo es posible que sea precisamente a ella a quien violasen en su fiesta, atacando en particular el aspecto de su amiga. Ni que decir tiene que Trish la echa de su casa en cuanto suelta esas palabras tan crueles.

El resultado de todo esto, aparte de una amistad rota, es que Jim se queda en la calle, pues Cath lo llama enfadada y de paso lo amenaza muy misteriosamente con un comentario en el que le suelta que puede prender fuego a su vida cuando ella quiera. Dios mío, todos en este pueblo tienen un lado muy oscuro, lo que se confirma ciertamente más tarde cuando vemos cómo Jim amenaza al taxista (que sigue tratando fatal a su mujer y su hijo) de manera bastante física cuando éste le dice que lo vio discutir con Trish durante la fiesta.

Además, Cath se sincera con su jefe, Ed, y le cuenta que su marido la engaña y que se acostó con Trish el día de su cumpleaños. El hombre se muestra muy disgustado y lo primero que hace al cabo de un rato es ir a darle una paliza a Jim. Lo normal vamos… No es lo único que hace el padre de Katie en este episodio, pues Ian se une al club de gente sin casa: su novia lo ha echado y quiere alquilar una caravana. Pero Ed se niega a alquilarle una. Lo siguiente que vemos de Ian es la escena final, en la que se cuela en casa de su exmujer para coger (suponemos) el famoso portátil.

Los secretos empiezan a conocerse y extenderse

Por otro lado tenemos a Miller y Hardy que se les cae el mundo encima por varios motivos. El primero y más claro, el caso, en concreto, la aparición de una segunda víctima, Laura, que sufrió la misma experiencia que Trish. Pero la misma exactamente, amordazada y con los brazos atados a la espalda, y eso que no se han dado a conocer esos datos al público todavía.

Pero no acaba ahí la cosa, pues al poco y gracias a la labor del grupo de apoyo al que pertenece Beth, nos enteramos de que puede que haya una tercera víctima. ¿Tenemos entre manos a un violador en serie del que no se sabía nada hasta ahora y que que lleva actuando bastante tiempo?

Uno de los temas que trata este capítulo de forma clara es el hecho de que hay muchas mujeres que no denuncian las violaciones que han sufrido. Pero agradezco infinitamente el trabajo que está haciendo la serie por sacar a la luz y criticar los comportamientos que perpetúan la noción de que la víctima es la culpable y dejar claro que son ridículos e inadmisibles.

Laura es la segunda víctima que conocemos

Pues una de las razones por las que Laura no denunció en su momento fue porque sabía cómo la sociedad la iba a tratar al saber que iba bebida y con una minifalda. Hardy se queda horrorizado y comenta con Miller un poco después lo terrible que es que no denunciase cuando ocurrió porque pensó que la tratarían con poca dignidad y sin respeto. Ni Laura ni la tercera chica (a la que aún no conocemos) denunciaron por la misma razón, y quién sabe si hay alguna más de la que todavía no sabemos nada.

Otro momento intenso del capítulo y por el que amamos y odiamos un poco más a Alec es su conversación con Daisy, su hija. Por fin nos enteramos de qué ha pasado con Daisy y por qué Chloe fue a su casa para apoyarla. Alguien le quitó el móvil y mandó a todos los chicos del instituto una foto suya (suponemos, desnuda). No oímos en ningún momento la típica frase que se le suele pasar a la gente por la cabeza (esa infamia de “no te hagas fotos comprometidas si no quieres que salgan a la luz, es tu culpa”), pues lo único que su padre le pregunta es por qué no se lo había dicho (bien Alec).

Daisy quiere irse de Broadchurch, pero no le había confiado nada de eso porque… bueno, con Hardy parece que lo primero siempre es el caso y no su familia (mal Alec). Alec se desahoga sobre sus problemas con su hija con la siempre paciente Miller, que le repite que lo de ser padre es acostumbrarse a un fracaso después de otro.

Cuida de tu hija Alec

Aparte del problema de tener entre manos a un posible violador en serie, a la hija de Alec tremendamente deprimida y queriendo marcharse de Broadchurch y a Trish y Cath enemistadas, los policías se enfrentan a una mentira detrás de otra. Por un lado, el violador que salió libre y al que tenían vigilado tiene posibles relaciones con las dos víctimas que conocen, así que lo detienen y comienza un interrogatorio en el que Alec y Ellie le van sacando información sobre dónde estuvo la noche de los hechos.

Lo que pasa es que parece que todo es mentira, pues nada de lo que les dice se confirma después. Pese a todo, tienen que dejarlo marchar, pues todo lo que tienen es circunstancial, y esto no le sienta nada bien a Katie, después de su enfrentamiento con el violador en el capítulo de la semana pasada.

Pero no es él el único que miente, cuando Alec y Ellie van a confirmar la coartada del joven que trabaja en la fábrica de hilos y su novia les cuenta exactamente lo que el chico les dijo, se dan cuenta de que también les está mintiendo. ¿Por qué? No lo sabemos, pero en otra escena queda claro que sí, que está mintiendo, haciéndole un tercer favor al chico.

La ¿novia? del chico no tiene problemas en mentir a la policía

Nos queda poco por repasar. El pastor Paul sigue sin encontrar su sitio como “guía espiritual”, pues pese a que le pidió a Beth que hablase con Trish por si él podía ayudarla en algo, parece que Trish no quiere saber nada de él. Además, está preocupado por lo que pueda hacer Mark y es Beth ahora la que no quiere saber nada sobre eso. Mark ha tomado su decisión y ella no es responsable de sus actos.

Hablando de Mark, se reúne brevemente con Maggie, que le devuelve unas cartas de su hijo que no necesitó para el libro, y vemos cómo parte en la búsqueda de Joe. Al que encuentra, aunque no tenemos oportunidad de ver qué pasa a continuación.

Y por último, una revelación que lo vuelve a complicar todo: el propietario de la casa donde se celebró el cumpleaños (bueno más bien su perro) ha encontrado un calcetín en los alrededores. Un calcetín con el que puede que amordazaran a Trish y que es igual a los que usan los chicos del equipo de fútbol.

¿Tenéis algo en claro? ¿Aparte de que todos en Broadchurch guardan algún secreto? La próxima semana, más descubrimientos con los que rompernos la cabeza intentando descifrar algo.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.