Black Mirror 4×05: Metalhead

Metalhead

Metalhead

2 Stars

Summary

Una promesa que cumplir lleva a tres supervivientes de un apocalipsis que desconocemos a emprender una misión de rescate de un objeto importante para uno de ellos. Las cosas se torcerán y pronto quedará que luchar por la mera supervivencia.

Coder Credit

El quinto episodio de la cuarta temporada está dirigido por David Slade (Hard Candy, Saga Crepúsculo: Eclipse) y es el que más se aleja de la tónica de la serie, situándose en un universo post apocalíptico en blanco y negro donde reina la desolación y los pocos seres humanos que quedan corren un peligro mortal.

Un capítulo ambicioso pero sencillo que no ha conseguido congeniar con el público y la crítica que en su mayoría lo sitúan entre los peores de la serie. La aparente sencillez de su propuesta, su estética y su temática pretenden ser de una angunstia insoportable pero por desgracia lo que consiguen es un desapego con la historia y cierto aburrimiento, y esto es algo intolerable para una serie de alto nivel como "Black Mirror" que si por algo destaca precisamente es con la tensión que genera con cada trama y el estupendo ritmo con el que está siempre formulada.

La historia comienza con tres compañeros de una patrulla: Bella (Maxine Peake), Tony y Clarke,  que emprenden una misión suicida en busca de un objeto de un gran valor sentimental que quieren recuperar para cumplir una promesa que le hizo Bella a su hermana. Una vez llegan al almacén todo se tuerce, sus peores temores se hacen realidad y unos extraños robots que conocen muy bien y que tienen la forma parecida a un perro (y que están inspirados en unos aparatos de robótica reales llamados BigDog de Boston Dynamics) les disparan metralla que se incrusta en sus cuerpos y además de herirles les permiten tener controladas sus coordenadas para siempre.

Clarke y Tony no consiguen sobrevivir y le toca a Maxine emprender la aventura de su vida en pos de la supervivencia. Charlie Brooker se inspiró en el invento de aquel Robot de la Boston Dynamics del que os hemos hablado, y decidió que quería crear un episodio claustrofóbico libre de diálogos y que girara en torno al recurso del el hombre (en este caso, la mujer) contra la máquina. Un capítulo que en su forma y su soledad recuerdan a películas como "Soy leyenda" o "All is lost" y que para que consigan la tensión y la empatía que se pretende generar se debe contar con un protagonista carismático o al menos una misión que podamos reconocer y apoyar. No es el caso, la labor de Maxine Peake en la interpretación es buena, pero no se consigue congeniar con la historia en ningún momento y lo que pretende generar terror por desconocimieto llega a conseguir desidia.

Estamos por desgracia ante uno de los capítulos más flojos no solo de esta temporada, sino de todo "Black Mirror". Está claro que las preferencias están en cuestión de gustos, y donde a algunos les gusta "Hang The DJ" a otros les parece una burda copia de "Langosta" (Yorgos Lanthimos, 2016), y donde algunos detestan "Crocodile" otros alucinan. Lo que está claro es que un mal capítulo de "Black Mirror" no desmerece en absoluto una serie de tanto nivel, e incluso dentro de lo malo siempre se le puede encontrar momentos que te hagan reflexionar.

El golpe en el estómago que tiene preparado Charlie Brooker para nosotros llega cuando todo parece haber terminado y la lucha a contrareloj por la supervivencia que bate Maxine puede con ella y decide rendirse. Es entonces cuando descubrimos con pesar el valioso objeto que querían rescatar y llevarle a uno de sus compañeros: un oso de peluche. En un mundo sin esperanza donde los seres humanos están supeditados al control de unas máquinas que pueden acabar con su vida en todo momento y no hay posibilidad de salir, la misión de los protagonistas es coger unos ositos de peluche y hacer de la vida restante de unos niños moribundos un mundo mejor.

 
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.