12 Monkeys – Temporada 3

12 Monkeys – Temporada 3

12 Monkeys – Temporada 3

Series: 12 Monkeys

4.5 Stars

Summary

Cole y Cassie se enfrentarán al hecho de que su hijo es el Testigo, y mientras tendrán que ocultárselo al resto pues ellos sólo quieren acabar con él.

Coder Credit

Este año Syfy decidió emitir la tercera temporada de “12 Monkeys” en tres noches seguidas. Y aunque pudiera parecer una decisión extraña y pensar que querían quitársela de encima cuanto antes, recordemos que ya está renovada para una cuarta y última temporada.

Lo cierto es que tras ver los nuevos episodios, ha tenido bastante sentido la división en tres noches. Quizás es más discutible que los emitieran noche tras noche en vez de a lo largo de tres semanas, pero qué queréis que os diga, no tener que esperar semanas para ver cómo se desarrolla todo es de agradecer.

Como ya he dicho, dividirlo en tres noches ha resultado ser un acierto y por eso voy a analizarlas una a una, centrándome en los temas claros de cada noche. La cuarta temporada se estrenará en 2018 y sabiendo que es la última, tengo fe en que todo se cerrará perfectamente, no hay nada mejor para los guionistas que saber que una serie se termina para atar todos los cabos sueltos. Obviamente, hay SPOILERS a continuación.

- Primera Noche: 3x01-3x04 (Mother, Guardians, Enemy, Brothers)

Tal y como había acabado la primera temporada, la segunda nos dejaba otra vez con la pareja principal separada: Cole y Cassie acababan cada uno en lugares diferentes y en años distintos. Además, Cassie se enteraba de que su hijo (ese hijo que concibió con Cole en la famosa cabaña de pino y cedro en una época que Cole supuestamente borró de la línea temporal) era el Testigo al que habían estado buscando para matarlo.

Los cuatro primeros capítulos se centran sobre todo en la reunión de todos los personajes. Cassie está en Titán enfrentándose sola al hecho de que tendrá que matar a su hijo al que da a luz al final del primer episodio, Cole la busca desesperadamente por todos sitios y pese a que Katarina quiere que pare de buscarla para centrarse en el Testigo, Cole la desafiará y se escabullirá de su nueva compañera: Hannah. Cuando pensamos que Cole y Cassie se van a reunir, Titán vuelve a desaparecer delante de Cole y Cassie queda atrapada más tiempo allí.

Pronto veremos que Deacon no murió, sino que fue rescatado por uno de los “malos” y aún no sabemos muy bien por qué decidió perdonarle la vida. Deacon está encerrado en una pequeña habitación y vemos cómo va recuperando fuerzas (y mantiene conversaciones con su padre muerto, mientras canta el “Don’t You (Forget About Me)”), para finalmente, ayudar a escapar a Cassie. Y aunque no fácilmente, al final del episodio cuatro tenemos nuestra reunión esperada entre Cole y Cassie.

Pero no sólo Cassie y Deacon estaban separados del resto, recordemos que Jennifer estaba perdida en la Francia de 1917, en plena Primera Guerra Mundial. Jennifer es uno de mis personajes favoritos y en esta temporada no deja de brillar. En una de sus primeras escenas, escapa a la muerte… cantando “99 Luftballons” en un perfecto alemán. La escena no tiene precio, es genial como ella. Además, siempre podemos confiar en esas referencias pop que Jennifer va dejando por aquí y por allá, y mientras espera a que el resto del grupo la encuentre, vemos cómo se hace actriz de teatro y se “inventa” todo tipo de obras… basadas en “Tiburón”, Charles Chaplin, “Alien”, “ET” o el mismísimo Ejército de los 12 Monos. Hilarante es quedarse cortos.

El segundo episodio tiene varias de mis escenas favoritas porque precisamente “arreglan” algo que siempre me ha molestado: ni Cole ni Katarina ni nadie tratan bien a Jennifer. En este episodio siguen en su línea de ignorarla bastante… y eso que van a buscarla. Pero parece más importante lo que hay en la cabeza de Jennifer que en ella misma, y al final del episodio y tras una vuelta al pasado de un día (los nuevos trajes que han creado los malos son la mar de útiles y le da otra dimensión a esto de los viajes en el tiempo y arreglar ciertos eventos) Cole se disculpa sinceramente con Jennifer y le dice que la necesita a ella.

Además, no sólo eso sino que cuando Katarina le dice a Cole que tiene que decidir si quieren mandar a Jennifer a otro sitio o tenerla aquí con ellos, Cole va directamente a Jennifer y le pregunta qué prefiere hacer, dejándole la decisión a ella totalmente. Jennifer, obviamente, se queda y le da un abrazo a Cole, agradecida por el cambio que se ha producido en él.

El capítulo cuatro termina con la reunión entre Cole y Cassie, pero llamándose “Brothers”, no es esa la relación más importante en la que se centra el episodio. Sí, hablo de Ramse y Cole. Incluso vemos algún flashback a cuando eran niños del Apocalipsis y tenían que sobrevivir como podían. Ramse se había reunido con Olivia y en teoría iba a ver a su hijo, pero la primera y última vez que vemos a su hijo está muriéndose en una tienda de campaña. La situación es desgarradora y tengo que destacar la actuación de Kirk Acevedo, pues Ramse acaba cediendo a la petición de su hijo de, primero, acabar con su agonía y segundo, no volver atrás en el tiempo y aceptar su muerte.

La verdad que después de tanto buscar a Sam, su final ha sido demasiado trágico y demasiado rápido. Encima, poco después perdemos a Ramse, pues con tanto cambio de bando, vuelve a traicionar una vez más a Cole al querer matar a Cassie para evitar que el Testigo nazca. Es precisamente ahí cuando Cole se entera de que su hijo es el Testigo y acaba matando él mismo a su hermano, en una escena terrible de presenciar. Cole le promete a su vez a Ramse que no volverá al pasado para revivirlo y lo cumple, pues no volvemos a ver a Ramse en el resto de episodios.

La relación entre Cole y Ramse era una de las más importantes en la serie y, pese a que ha sido muy triste su final, no veía realmente de qué otra manera podía acabar. Ramse siempre elegía ir a sacar su propio beneficio y la verdad es que es un poco hipócrita que quiera matar a Cassie si él siempre hizo lo que quiso para salvar a Sam.

Ramse trajo a la base consigo a Olivia, supuestamente prisionera, pero como dice Jennifer, esa mujer no está donde no quiera estar. La mantienen encerrada e intentan que hable, pero sólo cuando Cole recurre a un pequeño viaje en el tiempo en el que la deja atrapada en un cuarto pequeño durante tres meses logran que hable. La información después resulta ser engañosa, pues es la localización de Cassie en 2007 para que Ramse la mate y ahí es cuando Cole lo mata y regresa solo a 2046.

Además, también nos enteramos de que a Cassie le arrebatan a su hijo y será criado y protegido por los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis”, como los llama Jennifer. Dos de ellos acaban muertos relativamente pronto en un viaje que hacen a 1922, lo que nos deja a dos: Magdalena, que es brutal y sólo tiene como objetivo que Athan se convierta en el Testigo, y a Sebastian, al que volveremos a ver en la tercera noche interpretado por Rupert Graves, el más amable de los cuatro.

Por cierto, en la última escena del episodio en la que se reúnen Cole y Cassie, sólo hace falta una mirada entre ellos dos para que el otro sepa que es consciente de que su hijo, Athan, es el Testigo. La complicidad de Cole y Cassie esta temporada es algo de agradecer, y se los ve más unidos.

- Segunda Noche: 3x05-3x07 (Causality, Nature, Nurture)

La segunda noche empieza de manera más ligera. Quizás como contraste al emotivo cuarto episodio, el quinto es uno de esos capítulos que me encantan, que tienen un ritmo muy rápido y un tono despreocupado. El principal problema que tienen los protagonistas es que siempre van un paso por detrás de Olivia, Magdalena y compañía, y la causa de ello es no tener la “Palabra del Testigo”, ese documento que casi consiguen pero que finalmente acaba en manos de Olivia.

Así que lo primero que hacen es idear un plan para recuperarlo pero sin cambiar el pasado al mismo tiempo, pues necesitan que Olivia siga teniéndolo en su poder porque si no no recuperan el trozo que le quitaron en su día. Un lío vamos, pero con Jennifer a la cabeza del imaginativo y factible plan, todo puede ¿salir bien? Lo malo es que ni a Cole ni a Cassie les interesa que el resto sepa que su hijo es el Testigo, cosa que muy probablemente diga el famoso documento.

Al final, entre Cole, Cassie, Jennifer y Deacon que viajan a los maravillosos años 80, consiguen recuperar gran parte de la “Palabra”, y gracias a Jennifer, nadie más que ella se entera del verdadero origen del Testigo. Me ha encantado ver cómo Jennifer decide guardarles el secreto a Cole y Cassie y si precisamente ella es la que se pone de parte de los padres, algo me decía que el Testigo podría ser salvado. Si una cosa nos enseña esta tercera temporada, es SIEMPRE confiar en Jennifer.

En los títulos de los dos siguientes episodios tenemos el eterno debate entre Naturaleza y Crianza. Es evidente que esta Noche va a estar centrada en si Cole y Cassie están de acuerdo o no con qué hacer con su hijo y sobre si puede ser salvado o no. ¿Si recuperan a su hijo antes de que el Ejército de los 12 Monos y sus Jinetes lo adoctrinen podrán cambiar el destino? ¿Podrá su hijo no convertirse en el Testigo que querrá acabar con el Tiempo?

La serie da la bienvenida de nuevo al Agente Gale, aquel que murió ayudándolos en la Alemania nazi. En esta ocasión, Cole y Cassie van a 1953 y le piden otra vez su ayuda. Allí supuestamente podrán encontrar a su hijo según la “Palabra”, pero para poder verlo, Cassie tendrá que atraer a un misterioso hombre que se dedica a reclutar a personas que han perdido recientemente a alguien para el Ejército de los 12 Monos, aprovechándose de su debilidad. Ese hombre no es otro que Christopher Lloyd, que interpreta al padre del “Hombre Pálido” al que tantas veces hemos visto.

Este es el capítulo en el que Cole y Cassie ven de lo que su hijo es capaz. El niño acaba matando a un montón de gente y ellos logran escapar de milagro y gracias a uno de esos chalecos temporales que le quitan a uno de sus enemigos. En este punto se produce una división leve entre los protagonistas: Cassie sabe que pese a lo que ha visto no podrá matar a Athan, mientras que Cole afirma que podrá hacerlo.

Eso mismo se pondrá a prueba en el 3x07, pues Katarina ha ideado un artefacto que hará inútiles los chalecos temporales y tendrán la oportunidad de matar a Athan en 1953. Pero llegado el momento de la verdad, Cole mira a su hijo en los ojos apuntándole con una pistola y no puede hacerlo. Sale de allí sin poder llevarse a su hijo, que se lo lleva Sebastian, y huye junto a Cassie, que le dice que no pueden volver a 2046 pues Katarina sabe que Athan es su hijo.

Pero antes de todo esto, conocemos a la madre de Cassie en 1990, a la que ésta visita con la “Palabra” para preguntarle qué puede decirle sobre el que ha escrito el documento. La madre de Cassie, que es psicóloga, le dice que el que ha escrito eso es un ser atormentado, pero no malvado. Cassie vuelve a 2046 con esperanzas para su hijo pero ahí es cuando Katarina le dice que sabe la verdad, pues ha viajado en el tiempo para ver cómo Ramse le dice a Cole que Athan es su hijo.

En este episodio nos despedimos por fin de la temible Magdalena, y ya sólo queda Sebastian para cuidar de Athan. Y además, nos deja al equipo muy dividido: Cole y Cassie van en busca de su hijo para intentar salvarlo, mientras que Deacon y Katarina sólo quieren acabar con ellos. Jennifer está en 2046, pero ha tenido una conversación interesante con Athan, pues resulta que es Primario como ella.

- Tercera Noche: 3x08-3x10 (Masks, Thief, Witness)

Llegados a la recta final, estos tres episodios son más independientes entre sí que los anteriores, pero todos tienen algo en común: conocer un poco mejor a Athan. En el primero tenemos a la pareja protagonista buscando una vez más a su hijo, esta vez en Londres en 1899. Aunque al principio vemos cómo Sebastian instruye a Athan y éste comienza a escribir la “Palabra”,  luego veremos que Athan se ha marchado y ha dejado solo a Sebastian, que envejece esperando encontrar a Athan en algún momento.

Es precisamente a Sebastian a quien Cole y Cassie encuentran en una gala de máscaras, para la que se han tenido que preparar bien ambos: Cole ha enseñado a Cassie a cómo birlar carteras para conseguir comprar ropa adecuada para el evento, y Cassie ha enseñado a Cole a bailar. Una buena parte del episodio se centra en ellos dos y es de agradecer verlos felices y disfrutando de la compañía del otro.

Pero Katarina y compañía acabarán encontrándolos en la fiesta y esperan poder matar al Testigo por fin, lo que pasa es que nadie conoce su cara. En medio de un baile forzado entre Cole y Katarina, aparecerá un misterioso personaje bajo una máscara… que resulta ser Jennifer que hace de las suyas para que puedan escapar. Genial como siempre. Cole y Cassie logran hacerlo, pero al defenderlos, Sebastian acaba muerto.

De vuelta en 2046, Katarina hace algo impensable: tras haber liberado antes a Olivia de su prisión a cambio de que los ayude, mete a Jennifer entre rejas por haber ayudado a Cole y Cassie. Jennifer no para de repetir que no la encierre, que no se fíe de Olivia y la verdad es que viendo la cara turbia de Olivia no sé cómo Katarina puede fiarse de ella siquiera un poco.

A su vez, Cole y Cassie llegan a una dirección que les ha dado Sebastian: la casa donde vivió Athan durante mucho tiempo, y les promete que allí encontrarán respuestas a sus preguntas relativas a su hijo. Y por fin vemos la cara del Testigo, que no es otro que James Callis, que había visto en sus alucinaciones/visiones propias de un Primario, la muerte de Sebastian.

El noveno capítulo rompe casi todos los esquemas de los anteriores episodios. De ritmo pausado en su mayor parte, por fin conocemos a Athan. James Callis interpreta al Testigo antes de que se convierta en él y entendemos la razón por la que acabará haciéndolo: una mujer. La verdad es que el motivo es… poco original, pero entendemos la desesperación de Athan al intentar salvar a Eliza más de seiscientas veces (607 en concreto… ¿os suena el número? Sí, es el número de la habitación del Emmerson) y comprender que lo único que puede hacer es destruir el Tiempo en sí mismo y convertirse en quien no quería convertirse.

Porque sí, durante todo el episodio vemos a un hombre amable que se aburre con el mundo y su previsibilidad, pero que no quiere convertirse en el Testigo de quien tanto ha oído hablar. Sorprende que pese a ser un Primario, no actúe tan erráticamente como los otros que hemos visto, pero quizás nos expliquen esto en algún momento… o simplemente ha sabido desde joven lo que es y lo ha podido controlar.

Las visitas de Athan a Cole y Cassie antes de conocerse me han sorprendido gratamente. En la de Cole vemos lo mal que lo pasa durante el “Apocalipsis”, y Athan visita a Cassie cuando ésta pierde a su primer paciente. Su conversación con ella es la que lo decide a volver a Titan y convertirse en el dichoso Testigo. Cole y Cassie van recorriendo la vida de su hijo a través de los escritos que ha dejado en su casa, y van comprendiendo a su hijo poco a poco.

Jennifer se agobia más y más en la celda en la que la tienen y tras una conversación con su yo futuro y su yo pasado, comienza a darse cabezazos contra el suelo y a mostrarse quizás más ida de lo que normalmente está. Sorprendentemente, es Deacon el más afectado por su estado, y convence a Katarina de que así no les sirve de nada y es mejor que la envíen a casa, que es lo que Jennifer le pide a Deacon.

Que por cierto, a Deacon lo vemos muy molesto porque él no aparece en ninguno de los dibujos que hace Jennifer, y se plantea si él no significa nada en todos estos eventos y si tiene siquiera un papel que desempeñar en este lío. Pero su amabilidad con Jennifer nos deja ver otro lado de su persona, que quizás estaba demasiado enterrado por culpa de su infancia y su padre abusivo. De todas formas, sigue siendo el mismo Deacon que mata sin dudar un instante, pero está bien ver que los personajes son todos muy grises.

La escena en la que Jennifer se va al presente en la máquina del tiempo es simplemente genial. Mientras Jennifer hace ver que está muy tocada, Deacon le pide perdón por todo y justo antes de desaparecer, Jennifer vuelve a ser ella misma y le guiña un ojo. Es por estos pequeños momentos por los que me encanta Jennifer. La reacción de Deacon es también genial, pues no parece molesto por el engaño, más bien encantado.

Y llegamos al último episodio de la temporada, donde se aclararán muchas cosas pero al mismo tiempo nos dejan muchas cosas sin resolver. Mientras Jennifer espera en 2017 a salvar a un misterioso personaje que ha visto en sus visiones, Cole y Cassie evitan que Athan vaya a Titán. Porque sí, por fin se encuentran cara a cara y lo van persiguiendo en los diferentes saltos temporales que va haciendo, para acabar en el 26 de diciembre de 1959, en la casa que compartieron Cole y Cassie en su vida feliz y apartados de todo.

Allí estarán un rato hasta que los interrumpirán Katarina y el resto, que han llegado allí gracias a Olivia y esa infusión roja tan maravillosa que se sacan de vez en cuando, pues se ha comunicado con Athan gracias a ella para enterarse de dónde y cuándo estaban. Tras un tiroteo en el que muere demasiada gente (pero nadie importante), Katarina apunta con su pistola a Athan, mientras que Cassie apunta a Hannah y le da a elegir a Katarina entre matar al Testigo y que muera su hija al mismo tiempo o que los deje marchar.

Nunca pensé que sacrificaría a su hija, pero Katarina dispara sin dudarlo demasiado a Athan. Cassie no dispara a Hannah (GRACIAS), y el disparo de Jones da en el chaleco temporal que lleva Athan y supuestamente lo mata con la opción esa tan divertida de “autodestrucción”. Sin embargo, nada cambia y Hannah se pregunta qué han hecho.

Y ahora es cuando empieza la locura absoluta, los plot twists como los llaman los de habla inglesa. Y es que el hombre que ayudó a Cassie a salir de Titán, Mallick, estaba compinchado desde el principio con ¡Olivia! Que sólo querían encontrar a Athan y por eso dejó marchar a Cassie, sabiendo que ella podría hacerlo. Cuando Cassie le dice que Athan ha muerto, él dice simplemente “bien” y lo que al principio parece un simple levantamiento contra el Testigo para poner a Olivia al cargo… se revela al final que ¡Olivia es la verdadera Testigo!

Todo parece perdido pero efectivamente, Athan no está muerto sino que es el hombre al que Jennifer tiene que salvar en 2017. En cuanto se recupera (en 2018), Athan vuelve a Titan para salvar a sus padres. Y es precisamente él quien le revela a Olivia que él no es el Testigo sino ella, que él era importante porque su existencia iba ligada a la suya, y sin él, ella no habría existido. Y ahí es donde acaba (de momento, quién sabe si lo traerán de vuelta) la vida de Athan, a manos de Olivia.

Las conversaciones que vemos entre Jennifer y Athan son muy misteriosas pero tienen algo en común: Athan cree que Jennifer es la clave para parar todo este desastre, y que ella es mucho mejor de lo que puede ser él. Además, Jennifer tendrá que descifrar los símbolos que dibuja una y otra vez, con forma de ouroboros. Y cuando pensamos que aquí se acaba la temporada, nos regalan una escena más para comernos la cabeza.

En 2015, el padre de Cole le lee un cuento a su hijo y encuentra un misterioso papel con un ouroboros dibujado en él. Cole le pregunta a su padre qué significa y él contesta que no lo sabe, porque no lo escribió él sino la madre de Cole, de la que no sabemos nada. Se aceptan apuestas. ¿Será Jennifer? ¿Olivia? ¿Otra persona totalmente diferente? Y por cierto, ¿soy la única a la que le dio pena la tortuga de Jennifer? Por mucho que me gusten las paradojas, por favor, la próxima vez más relojes y menos tortugas.

La última batalla se acerca y en 2018 veremos cómo se resuelve todo esto. Además tenemos todavía que entender qué pasó exactamente para que el futuro Cole visitara a Cole al principio de la temporada. “12 Monkeys” se convertirá sin duda en una de mis series favoritas y de las que es necesario revisionar para entender bien todo lo relacionado con los saltos temporales. ¿Qué os ha parecido a vosotros? Ojalá tuviera un chaleco de esos para transportarme a 2018 y ver ya la temporada final.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.